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TREINTA Y CINCO MILLONES DE NIÑAS EN EL MUNDO ESTÁN SIN ESCOLARIZAR


Unos 35 millones de niñas en el mundo están sin escolarizar


En 2011, una de cada cuatro mujeres no sabe ni leer ni escribir

La mejora de la posición de la mujer en el mundo sigue siendo una asignatura pendiente y urgente. Unos 35 millones de niñas en nuestro planeta están sin escolarizar, según pone de manifiesto el informe Hagámoslo bien de la Campaña Mundial por la Educación, presentado este martes, que saca a la luz la crisis en el ámbito de la educación de las niñas. Esos 35 millones de niñas son el 53% de los 67 millones de menores aún sin escolarizar. Además, en 2011, una de cada cuatro mujeres no es capaz ni de leer ni de escribir y 759 millones de personas adultas no tienen competencias básicas de lectura. En 47 de los 54 países de África las niñas tienen un 50% menos de oportunidades que los niños de acceder a la educación secundaria. Se trata, según el documento, de «una tragedia y una negación de los derechos a gran escala».

Ante este panorama, «la violación continuada por parte de los gobiernos de su obligación de garantizar la igualdad de género en la educación», hay que reaccionar: «Es responsabilidad de toda la comunidad mundial dar apoyo a este objetivo», porque la educación es un derecho fundamental, imprescindible para romper el círculo de la pobreza.

La Campaña Mundial por la Educación es una coalición internacional formada por ONG, sindicatos del entorno educativo, centros escolares y movimientos sociales. En España está encabezada por Ayuda en Acción, Educación sin Fronteras y Entreculturas. Coinciden en reclamar el cumplimiento íntegro de los compromisos de la Cumbre de Dakar (Senegal) del año 2000, donde la comunidad internacional se comprometió a garantizar el acceso a una educación de calidad para todos y todas antes del año 2015.

«Cualquier familia, cuando tiene que afrontar un gasto, perjudica a las niñas, que se quedan en casa para aprender tareas del hogar», ha señalado Alberto Casado, el representante de Ayuda en Acción en la presentación del informe. La coordinadora de la Campaña en España, Leticia Silvela, ha indicado que la educación «es un derecho que revierte en la salud de la familia y la mejora del nivel de vida de su país».

El mencionado informe detalla el papel del Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial en la puesta en marcha estrategias efectivas para la consecución de una educación global. Tanto Silvela como Casado señalaron que el principal problema para mejorar la educación es «la voluntad política». Calculan en unos 16.000 millones de euros anuales («el equivalente a lo que se gastó Estados Unidos en rescatar sus bancos») la cifra necesaria para suplir las carencias mundiales en educación.


FEMINIZACIÓN DE LA POBREZA

Expresión que indica que las mujeres, y especialmente las niñas son las que más sufren los procesos de empobrecimiento y de marginación. 

NIÑA, POBRE, MUJER: TRIPLE DISCRIMINACIÓN


Soporto una triple discriminación: soy niña, indígena y pobre'

La ONG Plan presenta su último informe 'Por ser niñas'




"Las niñas son las pobres entre los pobres". Esta frase, que puede leerse en el nuevo informe de la ONG Plan sobre el estado mundial de las niñas en el mundo de 2011 nunca fue tan cierta. El título que comparten los estudios de cada año, 'Por ser niñas', no se refiere únicamente a su contenido. Es la razón misma de su existencia, la principal causa de casos de discriminación que todavía hoy se producen en todos los ámbitos sociales.


Son víctimas de dos discriminaciones, ser mujeres y ser menores. 900 millones de niñas y mujeres viven con menos de un dólar al día, el 70% de los pobres del planeta. 140 millones viven con las consecuencias que conlleva la mutilación sexual, 62 millones crecen sin pisar la escuela y 10 millones de niñas son obligadas a casarse cada año antes de los 12, siempre según datos ofrecidos en el informe.


Pero la ecuación no estaría completa sin incluir al género masculino. Por eso, el informe se centra esta vez en la pregunta '¿Y qué pasa con los chicos?'. "Es necesario cambiar el concepto de que los hombres son el problema y empezar a verlos como parte de la solución," detalla Concha López, directora general de Plan en España.


140 millones de mujeres y niñas viven con las consecuencias que conlleva la mutilación sexual
Y es que quizá el asunto no sea pertenecer a géneros distintos, sino la rigidez de las normas de género adoptadas en los primeros años de vida, tanto por los niños como por las niñas. El estudio revela que en India y Ruanda, por ejemplo, el 65% de los niños y niñas encuestados aceptan la premisa de que "una mujer debe tolerar la violencia para mantener unida a la familia" y el 43% de los menores considera cierto que "hay veces que una mujer se merece ser golpeada".


A los seis años, cualquier niño es capaz de reconocer los roles de género que le rodean: una 'buena niña' es la que escucha y respeta a sus mayores, ayuda a su madre y se queda en casa. Un 'buen niño', sin embargo, es travieso, tiene muchos amigos para jugar en la calle y no siempre tiene paciencia para escuchar a sus mayores.


"Una educación basada en la permisividad y el sentimiento de superioridad contribuye a generar hombres con necesidad de hacer siempre su voluntad ante todo, tener siempre el control", explica Héctor Hurtado, experto nacional de género de Plan en Ecuador.


Estos esquemas educativos propician el abandono escolar de los niños, que deriva en un aumento de los niveles de violencia, criminalidad, violencia de género y desempleo. En América Latina, región con grandes desigualdades (también de género), un hombre entre 15 y 29 años tiene un riesgo de morir por homicidio 28 veces mayor que en el resto del mundo. Y es que, según Héctor Hurtado, los niños y adolescentes viven con miedo: "Miedo a perder los privilegios, miedo a que no se reconozca nuestra virilidad, miedo a perder el poder y dominio sobre todos y todas. Los hombres, en materia de emociones, aún no nos bajamos de los árboles".




Pero el camino que hay que desandar es complicado. Tras décadas en un sistema cultural que ha perpetuado mentalidades machistas o cercanas al machismo, incluso los hombres concienciados se encuentran con contradicciones en su día a día: "Una noche al llegar del trabajo a casa, mientras veía la televisión, observe a mi hija y tenía todas sus uñas pintadas de negro. Cuando le pregunté quién le había dado permiso para pintarse las uñas su respuesta fue: 'Si las uñas son mías, ¿por qué tengo que pedir permiso?'", recuerda Héctor Hurtado.




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FETICIDIO DE NIÑAS EN EL CÁUCASO Y LOS BALCANES


Más de dos millones de mujeres 'desaparecen' cada año
El feticidio de niñas se extiende al Cáucaso y a los Balcanes

El avance de la tecnología en la detección del sexo de los fetos extiende la barbarie del feticidio de niñas por el Cáucaso y los Balcanes occidentales, según se desprende del Informe sobre el desarrollo mundial 2012: Igualdad de género y desarrollo, elaborado por el Banco Mundial (BM). 
El informe revela que al año se practican un millón y medio de abortos selectivos de hijas. Además, otro medio millón de niñas menores de cinco años mueren víctimas de la discriminación en hogares pobres que optan por dedicar sus escasos recursos a los varones en lugar de a las féminas.

La odiosa práctica del aborto selectivo de niñas se utiliza sobre todo en China, India y Corea del Sur, países en los que desde hace más de una década se ha prohibido el uso de ecografías para detectar el sexo del feto y los médicos cometen delito si informan al respecto. Pese a ello, en los últimos 20 años han aumentado los feticidios de niñas en China hasta más de un millón en 2008. 
En India, sin embargo, hubo un ligero descenso, aunque el informe revela que estos asesinatos selectivos se realizaban antes solo en el norte de India y ahora se dan también en algunas zonas del centro y el sur del país.

Los expertos atribuyen las causas de esta barbarie a la "combinación de la fuerte preferencia por los hijos con el descenso de la natalidad y la expansión de las tecnologías que permiten a los padres conocer el sexo de los hijos antes de su nacimiento". El dato más alarmante corresponde a la región de Europa y Asia Central -en concreto a los Balcanes occidentales y a las repúblicas caucásicas-, no por su número, que sigue siendo bajo, sino porque se ha duplicado, pasando de 7.000 en 1990 a 14.000 en 2008.

En total, el informe considera que cada año se pierden cerca de cuatro millones de mujeres, porque también hay un alto número de ellas -casi un millón y medio- que mueren durante la edad reproductiva, entre los 15 y los 49 años. 
Primero, porque persiste una muy alta mortalidad materna en el África subsahariana y en algunas partes de Asia. Así, en Afganistán, Chad, Guinea-Bissau, Liberia, Malí, Níger, Sierra Leona y Somalia, al menos una de cada 25 mujeres muere por complicaciones del embarazo o el parto y un número aún mayor sufre distintas dolencias como consecuencia de los partos.

Pero no todo es negativo. El informe también revela los importantes avances logrados en igualdad de género en el último medio siglo, lo que a escala global ha permitido a la mujer ser más longeva que el hombre en todas las regiones del planeta. 
Así, en 2007, la esperanza media de vida de la mujer se situó en 71 años, frente a los 67 años de los hombres. En algunos países en desarrollo la esperanza de vida de la mujer llegó a aumentar hasta 25 años, en parte debido a la reducción de la natalidad.

En educación, los logros han sido espectaculares. Puede hablarse de casi paridad entre hombres y mujeres en educación primaria y secundaria, mientras que a nivel universitario, ya hay más mujeres que hombres en 60 países. Entre los países que han dado un salto de gigante en la escolarización de las niñas ha sido Marruecos, que ha pasado de tener escolarizadas solo el 58% en 1997, a escolarizar el 88% del total en 2008.

En el plano laboral, 500 millones de mujeres se han incorporado a los distintos puestos de trabajo desde la agricultura a la jefatura del Estado y en 2008 suponían el 40% de total de la fuerza del trabajo, aunque la ocupación por la mujer de puestos retribuidos en Oriente Próximo y Norte de África sigue siendo muy deficitaria. Persisten también fuertes diferencias salariales, con una media superior al 20%.

El Banco Mundial insta a eliminar las barreras que impiden que las mujeres trabajen en determinadas ocupaciones o sectores, "lo que reduciría las diferencias de productividad entre trabajadores hombres y mujeres entre un 33% y un 50%" y aumentaría en numerosos países la producción por trabajador entre un 3% y un 25%. Asimismo, insta a que las agricultoras tengan acceso a los recursos lo que incrementaría la producción agrícola.