Blog casi a vuela tecla de uno que enseña eso de Educación para la Ciudadanía y Educación Ético Cívica... con el vocabulario de las asignaturas.
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ÁFRICA, LA EMERGENCIA HUMANITARIA DE LAS MIL CARAS
África, la emergencia humanitaria de las mil caras
Se acaban de cumplir seis meses desde la declaración de hambruna en el Cuerno de África. Un total de 13,3 millones de personas en el Sahel corren un grave riesgo de muerte por desnutrición. Unicef ha solicitado a la Comunidad Internacional un total de 600 millones de dólares para poder financiar su actividad respecto a las llamadas 'emergencias silenciosas'.
Mortalidad infantil en Sudán del Sur
La República de Sudán del Sur, nacida el 9 de julio de 2011, es el país más joven del mundo, aunque no ha tenido una vida apacible. Los continuos ataques del Ejército de la Resistencia en la frontera con Sudán del Norte, han provocado que miles de familias abandonen sus casas. La carencia de alimentos, junto con los permanentes conflictos armados, hacen del joven país uno de los más pobres del mundo.
Faride Rumba puede considerarse afortunada por haber podido dar a luz a su pequeña en un hospital. La representante de Unicef en esta nación, Yasmin Ali Haque, explica que es un país en el que, el mero hecho de nacer, ya es una actividad arriesgada. "Los partos son atendidos por asistentes sin formación, en una cabaña donde no se pueden tomar las medidas necesarias para evitar infecciones. Tampoco se pueden afrontar situaciones de emergencia que podrían acabar con la vida del pequeño o la de su madre".
Alrededor de 30.000 personas han llegado a Sudán del Sur en los últimos meses. Hay familias que viven en campamentos de tránsito habilitados para los que regresan del Norte. Lo habitual es que lo dejen pronto, pero muchas se quedan porque no tienen adónde ir. Esta realidad supone una especial amenaza para los niños, que se vuelven todavía más vulnerables. "Los separan de sus familias, y la escuela, los servicios sociales y la economía familiar se interrumpen", explica Ali Haque. Unicef y sus aliados tratarán de levantar un Estado en el que el respeto por los niños y los derechos de su población sean una prioridad, para lo que serán necesarios 62 millones de dólares.
Niños soldado en el Congo
El conflicto armado que asola el este y noreste de la República Democrática del Congo (RDC), sumado a la carencia de infraestructuras de servicios sociales, hacen de este país uno de los más necesitados del mundo. Y también de África. Después de Somalia, es la región que más ayuda económica necesita: 144 millones de dólares. Con ellos intentarán solucionar los problemas de seguridad que, de manera especial, sufren los niños. Uno de ellos es Raúl, secuestrado en 2008 por el Ejército de Resistencia del Señor (LRA) a los 11 años.
Tres años después ha vuelto a casa, traumatizado por las matanzas que le obligaron a cometer, y los horrores que tuvo que presenciar. "No me atrevía a negarme a asesinar a nadie. Un amigo mío lo hizo y terminó muerto". Desde que los ataques del LRA comenzaron, en 2008, cientos de menores han sido capturados para después usarlos como soldados o como esclavos sexuales.
Unicef y su aliado en RDC, COOPI, han asistido, entre 2008 y 2010, a más de 1.500 niños asociados con grupos armados en Dungu, en el este del país. "Han sido testigos de situaciones espantosas. Nuestro deber es escucharlos para tratar de quitarles el trauma. Necesitan atención psicológica para poder integrarse otra vez en la sociedad, y que sean capaces de llevar una vida normal en el futuro", explican desde la ONG.
Ablación en Etiopía
"Cuando aquella persona iba a realizarme la escisión genital, me taparon los ojos y me ataron las manos. Una vez libre, golpee al que me lo hizo". Así cuenta Maeza cómo vivió su mutilación. Tenía 7 años. La ablación es ilegal, pero más del 70% de las etíopes ha pasado por ello. La mayoría practicadas por médicos profesionales. Y es que, sobre todo en zonas rurales, creen que la mutilación es lo mejor para las mujeres.
Esta falta de conocimiento, y sus fatales consecuencias, constituyen el núcleo del problema que, tanto Unicef, como la Unión Europea, quieren atajar. El representante de la ONG en Etiopía, Ted Chaiban, cuenta que están llevando a cabo un programa educativo. Con él están provocando un cambio social que, junto con las labores orientadas a paliar la hambruna y la falta de higiene, estiman que cueste alrededor de 88 milones de dólares.
"Nos centramos en el diálogo comunitario. Hablamos con líderes religiosos, jefes ancianos y mujeres, para explicarles los riesgos que la mutilación conlleva". Una vez concienciados, las comunidades celebran una ceremonia de abandono. Mediante este acontecimiento simbólico, y muy visual, todos se comprometen públicamente a ponerle fin a esta cruel práctica.
Enfermedades curables en Kenia
En los últimos meses, cientos de miles de refugiados de Somalia han colapsado los centros de refugiados de Kenia. Consigo, no solamente llevan su pena, su miedo y su hambre. Llegan acompañados de enfermedades curables, pero letales, y de una acusada falta de información. En el campo de Dadaab, son el sarampión y la polio las dolencias que amenazan la vida de los somalíes.
La especialista de Unicef en Somalia, alerta de que "la mayoría de los refugiados recorren una larga distancia. Llegan hambrientos y deshidratados". Un estado que deja a los niños especialmente indefensos frente al contagio de enfermedades. "Tenemos vacunas suficientes para 200.000 menores de 5 años" –cuenta la jefa de operaciones del Comité de Rescate Internacional-. Unicef ha solicitado un total de 47 millones de dólares para tratar de erradicar estas enfermedades.
Otro de los problemas, al margen de la financiación, reside en que muchos de los padres nunca han escuchado hablar de la vacunación, y algunos de ellos no se fían. No fue el caso de Kadyo Hussein, una refugiada somalí, madre de varios niños. "Nunca había oído hablar de esta práctica en Somalia. Hoy me han contado que es importante para inmunizar a mis hijos, así que he aceptado". Ha entendido que la única manera de atajar una catástrofe, pasa por vacunar cuanto antes a los más pequeños.
Educación en Somalia
Una de las consecuencias que sufren los somalíes por abandonar su país, es la de la carencia de educación. Desde septiembre del año pasado, 155 escuelas de desplazados a Mogadiscio han dado servicio a casi 40.000 niños. Uno de los maestros cuenta que "hacen turnos porque solo tenemos dos aulas. Unos están de mañana y otros de tarde. También se turnan el material escolar. No hay para todos".
Esta situación contrasta con la tónica general en Somalia. Se calcula que 1,8 millones de niños entre los 5 y los 17 años han dejado de ir al colegio en el sur y en centro del país. Y, según advierten desde Unicef, esta cifra puede aumentar drásticamente si no se toman medidas urgentemente. Según datos de la ONU, Somalia es el epicentro de la crisis humanitaria africana. Una sequía y una hambruna salvajes están matando lentamente a su población. Por eso Unicef ha pedido a la comunidad internacional casi 300 millones de dólares para poder actuar sobre ellas.
La falta de formación es una de las consecuencias de la hambruna; una de las más terribles, porque los sumerge en una espiral de misera de la que difícilmente se puede salir. Afortunadamente, la oficial de educación de la ONG para la emergencia en Somalia, Lisa Doherty, cuenta que ya hay planes de reapertura de escuelas para septiembre. "Probablemente tendremos que contratar y formar muy rápidamente a profesores para que ocupen los puestos de los que se han ido", explica. Una cifra que se estima que ronda el 50%, ya que ellos mismos han tenido que salir en busca de ayuda.
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Una sociedad de solitarios
Una sociedad de solitarios
Ángel Gabilondo
La soledad, incluso silenciada, sigue de actualidad. Atraviesa de modo determinante la sociedad. Estamos más solos de lo que deseamos reconocer. Solitarios conectados, con mucha información y poca comunicación, no está claro que nos encontremos. Ello tiene efectos decisivos en múltiples aspectos. Y no hemos de olvidar que su alcance es también literalmente político.
Ignorar la soledad, dando por supuesto que no es significativa socialmente y que es un mero asunto personal, agudiza el aislamiento y acentúa una vez más la percepción de que lo político sólo es una cuestión pública, o lo que es peor, que lo público no afecta ni incide en lo singular, sobrevolando de modo insensible nuestra situación. No hablamos de ninguna voluntad de intromisión en la intimidad o en la esfera de lo más propio, pero insistimos en que esta soledad personal tiene raíces y consecuencias sociales y públicas.
Olvidar que en numerosos pueblos y ciudades muchísimas personas viven y se sienten solas, incluso desamparadas, que los espacios comunes se agostan, que no pocos jóvenes no tienen entornos, contextos ni oportunidades para desarrollarse adecuada y colectivamente, que hay muchos niños que no encuentran hogar ni siquiera en su casa, que en múltiples trabajos priman condiciones de aislamiento y separación, que no siempre en las aulas queda garantizada la suficiente convivencia o integración, que a veces el combate por cuidar de la propia salud deja a algunos en situación de cierta indefensión, o que determinadas discapacidades no son suficientemente atendidas, confirma una soledad, otra soledad, la soledad social, la de quienes sólo reciben discursos compasivos, paternalismos, filantropías, pero no verdadera solidaridad.
Esa supuesta “atención” marca aún más la soledad, cuyo alcance, desde luego, no se agota en la presente mirada. No bastan los falsos alivios. Más aún, en ocasiones las grandes celebraciones o los múltiples intercambios no hacen sino ratificar un mundo con superpoblación de solitarios.
No se trata de pretender saldar políticamente la soledad. Hay una soledad constitutiva, en cierto modo insuperable, pero, incluso en tal caso, si es compartida, es extraordinariamente más llevadera. La fecundidad de determinada soledad buscada no impide, sin embargo, una sospecha que nos hace subrayar que no acabaremos ni de entender ni de afrontar en serio estas situaciones de abandono o de discriminación, de necesidad, si no asumimos que la soledad no es una simple situación individual y que hemos de reivindicar y realizar políticas explícitas para afrontar sus consecuencias y evitar su entronización social.
Más aún, en situaciones complejas, de crisis o de zozobra, el desamparo profesional o laboral, o la falta de formación podrían acentuar el aislamiento. Por ello se precisan estructuras, organismos, instituciones e instrumentos de solidaridad y de garantía y defensa de los derechos. No sólo para facilitar apoyos, subvenciones, indemnizaciones, remuneraciones, compensaciones, tan necesarios, sino para garantizar entornos sociales de afecto y de comprensión y de derechos sólidos. No simple asistencia, sino mayores condiciones, más dignas y más justas, de vida.
Frente a las estrategias de aislamiento, para hacer que uno se las vea solo y a solas, en un supuesto tú a tú, que, en situación de desigualdad y de poder, adopta formas de dominio, es preciso impulsar espacios comunes, compartidos. Nada une más, en todo caso, que luchar juntos por algo, que participar en un proyecto y en una tarea que no es sólo individual.
No basta el ánimo para afrontar la soledad social. No es suficiente con el soporte, asimismo necesario, para situaciones de dependencia, sino que lo decisivo es procurar los debidos requisitos para la máxima autonomía personal. El aislamiento social, personal, económico, obstruye la libertad. Sin esta autonomía personal no hay vías de desarrollo y se trata de crear condiciones para que sea posible la vida integral en común. Una sociedad de solitarios encerrados en sí mismos es una sociedad desarticulada e indefensa.
Se precisan instituciones y hombres y mujeres comprometidos. Acentuada una sociedad de solitarios, las decisiones y la responsabilidad de elegir y de implicarse requieren espacios compartidos, apoyos, participación; en definitiva, corresponsabilidad.
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LA DEMOCRACIA PUEDE VOLVERSE CONTRA SÍ MISMA
Esta expresión será cierta cuando los que ostentan el poder político no están inspirados en los grandes valores humanos - verdad, bien, justicia, libertad, solidaridad...- y por tanto no generan leyes humanizantes o no favorecen los intereses de la mayoría de las personas. Por eso es muy importante la participación de las ciudadanos en la política: no sólo para elegir sino para exigir calidad democrática en las intenciones y en las decisiones de los que ostentan el poder en representación del pueblo.
SOLIDARIDAD
Sentimiento de compasión por alguien, o por un grupo, que tiene necesidad de ayuda. Este sentimiento lleva a acciones de ayuda, cercanía, etc.
Este sentimiento tiene su fundamento en la convicción de que "ese que sufre es de los míos... y me importa lo que le pasa".
HAY UNAS RAZONES MUY CLARAS PARA SER SOLIDARIO
Por la indignación ética basada en la propia visión del mundo, que nos lleva al compromiso personal en el bien de todos los seres humanos. La ley no es suficiente para que se desarrolle una sociedad realmente justa.
HAY UNOS RASGOS MUY CLAROS EN EL BUEN CIUDADANO
1.- Convive cooperando para construir un mundo más justo donde todos puedan vivir los derechos humanos
2.- Conoce el proyecto ético de los derechos humanos y sus razones razonadas y razonables: por qué es de lo mejor que nos puede pasar
3.- Tiene deberes cívicos por ley y en conciencia: conoce los derechos y los deberes que implica todo lo anterior y tener la valentía de reclamarlos y de cumplirlos
4.- Fomenta sentimientos de fraternidad, el ideal de que el hombre es hermano del hombre
5.- Fomenta la convivencia en, desde, para la dignidad humana
6.- Fomenta la convivencia desde la sensibilidad samaritana -compasión-
7.- Todo lo anterior se puede sintetizar en que es responsable, justo y solidario
LAPIDARIUM
Para fortalecer el corazón, no hay mejor ejercicio que agacharse para levantar a los que están caídos.
Proverbio árabe.
Proverbio árabe.
TERCERA GENERACIÓN DE DERECHOS HUMANOS
Son los derechos humanos que no está recogidos en la declaración de 1948 y que han ido surgiendo fruto del desarrollo de las relaciones sociales e internacionales a lo largo del XX. Defienden el valor de la solidaridad entre los pueblos o derechos a bienes imprescindibles en una sociedad globalizada. Entre otros están: derecho a la paz, derecho a un medio ambiente sano, saludable, derecho a un desarrollo sostenible, derecho a la seguridad alimentaria, derecho a la seguridad climática, derecho al agua, derecho a la identidad cultural de las minorías culturales, derecho al crédito, etc
INDIGNACIÓN ÉTICA
Es aquella vivencia o experiencia humana que tiene dos aspectos:
1.- el dolor por el dolor ajeno, por el sufrimiento evitable, por la barbarie o la injusticia deshumanizante.
2.- este dolor lleva a actuar contra ese dolor, esa injusticia: uno se compromete a actuar, junto con otros, en la transformación y mejora de mundo.
BLANCO BUENO BUSCA NEGRO POBRE
El título es tan expresivo que casi no hace falta explicar nada más.
Pero, por si acaso: "Una crítica a los organismos de cooperación y las ONG", anuncia el subtítulo del ensayo. En medio, el nombre de su autor, Gustau Nerín.
"Llegué a Guinea [Ecuatorial] hace 21 años, cuando era estudiante de Historia de África y sentía curiosidad por conocer este continente", explica Nerín en un correo electrónico. "A partir de entonces, he viajado con frecuencia a Guinea y a otros países africanos y he vivido en Bata durante largos períodos de tiempo. A veces me ha tocado vivir en condiciones de gran precariedad. Actualmente vivo bastante mejor, aunque en Guinea nunca te libras de algunas incomodidades".
Nerín (Barcelona, 1968), es el autor de Un guardia civil en la selva, La última selva de España, L'antropòleg a l'olla y La guerra que vino de África. Cuatro relatos africanos amables en comparación con Blanco bueno busca negro pobre (Rocaeditorial).
El libro es una exposición de motivos que explica el fracaso y la perversión del sistema de cooperación (estatal y civil) que se dirige del mundo desarrollado hacia África.
"La solidaridad es un valor muy positivo, pero si se ejerce mal puede tener consecuencias nocivas. Hemos de trabajar con nuevas formas de solidaridad internacional que resulten más beneficiosas"
"Este libro pretende ser un revulsivo para aquella gente que se plantea interrogantes sobre la cooperación. Hay muchos estudios críticos sobre la cooperación, pero no han conseguido impactar sobre los agentes de cooperación. La solidaridad es un valor muy positivo, pero si se ejerce mal puede tener consecuencias nocivas. Hemos de trabajar con nuevas formas de solidaridad internacional que resulten más beneficiosas para el continente africano. Y hay organismos que han encontrado una buena vía para ello: la denuncia de las políticas injustas del Norte hacia el Sur (por ejemplo, en el campo de la deuda)".
En síntesis: ¿qué ha ido mal? "La cooperación con África ha fracasado, obviamente, porque no podía más que fracasar. En primer lugar, porque la cooperación muchas veces usurpaba el proceso de tomas de decisiones de los propios africanos: el desarrollo sólo puede proceder de uno mismo, nadie puede desarrollar a otro. Por otra parte, los fondos destinados a la cooperación eran absolutamente insuficientes para compensar las desigualdades existentes entre Norte y Sur".
"Los estados occidentales", continúa Nerín, "pueden ofrecer cooperación a los países africanos, pero, por otra parte, sus políticas exteriores son terriblemente nocivas para algunas partes de África. En realidad, cualquier política exterior es terriblemente egoista. La razón de Estado no entiende de solidaridades internacionales".
Y ahí aparecen conceptos como el de 'ayudadicción'. "Uno de los mayores problemas de la cooperación es que ha provocado un gran inmovilismo, tanto en África como en Occidente. Se creía que dando fondos a ONGs y a otros organismos de ayuda bastaba para resolver los problemas del continente. Esto, en el fondo, constituía un engaño monumental, porque los responsables de estos organismos sabían que no se estaba desarrollando realmente al Sur".
"La cooperación a veces parte de un gran paternalismo", continúa Nerín. "Se cree que los que mejor saben lo que necesitan los africanos no son ellos mismos sino los 'expertos' en desarrollo. Las poblaciones africanas han sido sistemáticamente ignoradas en la toma de decisiones sobre las políticas de desarrollo. La industria de la cooperación se ha convertido en un mecanismo terriblemente autoritario".
Y, en medio, los europeos de Europa, que nos hacemos los suecos. "En Europa a veces hay una sensación de que los africanos no han sabido aprovechar adecuadamente la maravillosa cooperación que se les envía. Las críticas a la cooperación suelen ser muy superficiales y no se procede a un cambio en profundidades de las dinámicas Norte-Sur, que es lo único que puede contribuir realmente a solucionar la situación del continente africano."
Al principio de esta entrevista, Nerín hablaba de las comodidades de las que disfruta actualmente y de la precariedad con la que ha vivido en el pasado. La explicación viene a cuento de uno de los capítulos de su libro, en el que describe la vida de los cooperantes occidentales en África. Cualquiera que haya pasado una noche en Dakar y haya salido a tomar una cerveza habrá visto la escena que describe 'Blanco bueno busca negro pobre': chicos y chicas blancos, guapos y sofisticados, viven una especie de Erasmus humanitario. Se divierten en pequeños enclaves de vida occidentalizada, ligan entre ellos y con los nativos, también guapos pero peor vestidos, pagan a precio de oro licores vulgares... ¿Cómo sentirse ante estas escenas?
"Los europeos que visitan África, tanto por cooperación como por otros tipos de trabajos se convierten, voluntaria o involuntariamente en privilegiados. En el fondo, no son nada más que una expresión de la supremacía occidental en el mundo... Puede resultar chocante su posición en los países africanos, pero en el fondo es absolutamente lógica. Cualquier occidental, en África, es un privilegiado".
SOLIDARIDAD
Sentimiento de compasión por alguien, o por un grupo, que tiene necesidad de ayuda. Este sentimiento lleva a acciones de ayuda, cercanía, etc.
Este sentimiento tiene su fundamento en la convicción de que “ese que sufre es de los míos... y me importa lo que le pasa”.
COMPASIÓN
Emoción que surge cuando vemos sufrir a otro ser - lástima, pena...- y nos impulsa a aliviar su sufrimiento.
Es un sentimiento central en el budismo - metta - y en el cristianismo - parábola del samaritano -.
Es muy parecido a piedad, benevolencia, amor con desprendimiento.
CLAMOR MUNDIAL CONTRA UNA EJECUCIÓN EN ESTADOS UNIDOS
Un condenado a muerte en EE UU pide clemencia a dos días de su ejecución
Troy Davis fue declarado culpable de matar a un policía en 1989
Las pruebas y testimonios que empleó la fiscalía se han desmoronado
Troy Davis, de 42 años, se enfrenta este lunes a la última oportunidad que le concede la justicia norteamericana. Han sido 20 años de apelaciones en el caso del homicidio, en 1989, del agente de policía Mark McPhail, por el que se condenó a Davis a muerte en 1991. Desde entonces, las pruebas y testimonios que empleó la fiscalía se han desmoronado. Pero todos los recursos judiciales, hasta en las más altas instancias judiciales de Estados Unidos, han acabado en derrotas para Davis y su familia. Debería de morir, por inyección letal, el miércoles por la tarde.
Hoy su equipo legal ha presentado su último recurso posible ante un comité de indultos del Estado de Georgia, que debe decidir si le conmuta la sentencia. "Creemos que hemos demostrado que existen dudas sustanciales en este caso", dijo uno de los abogados de Davis, Stephen Marsh, en la audiencia de este lunes. Apelación tras apelación, los abogados de Davis han ido presentando testimonios de siete testigos que, en el juicio inicial, inculparon a Davis, pero que luego han cambiado sustancialmente su versión de los hechos.
Existen en este momento sospechas razonables de que uno de esos testigos, Sylvester Coles, fue el homicida, según él mismo habría admitido ante una vecina de Savannah, Quiana Glover. Ésta reveló en una declaración jurada que Coles así lo admitió en 2009, en una fiesta en la que había consumido abundantes cantidades de alcohol. Coles, precisamente, fue el primero en delatar a Davis ante la policía, y sobre su testimonio se construyó, en gran parte, el caso.
Sin móvil concreto
En 1989, la policía detuvo a Davis después de encontrar al agente McPhail, padre de dos niños, muerto por tres disparos en el aparcamiento de un restaurante Burger King. Había acudido allí, mientras estaba fuera de servicio, a ayudar a un mendigo que había sido atacado. En el juicio inicial, el jurado no dudó en declarar culpable a Davis, a pesar de que no se le atribuyera un móvil concreto o se encontrara un arma identificable.
La corte de apelaciones que ha analizado el caso este lunes, que consta de cinco miembros, no anularía el veredicto de 1991, sino que podría conmutarle a Davis la sentencia por una cadena perpetua. En 2008 ese mismo tribunal ya rechazó la petición de los abogados de la defensa de Davis, pero desde entonces ha habido nuevas revelaciones en el caso. Además, tres de los miembros de ese tribunal han sido reemplazados.
Si la corte falla de nuevo en contra del perdón, Davis morirá en una prisión en Jackson, en el estado de Georgia, el miércoles a las siete de la tarde (una de la madrugada en la España peninsular). Sería el cuarto intento de aplicarle la pena máxima. Y el último y definitivo, ya que ha agotado todas las apelaciones posibles.
Manifestación a favor de Davis
La familia del agente fallecido en 1989 ha mantenido en la audiencia de este lunes la culpabilidad de Davis. Exige que se le aplique la condena dictada inicialmente. La madre del agente, Anneliese McPahil, dijo el sábado en una comparecencia ante las cámaras de televisión que la muerte de Davis le dará "algo de paz".
Numerosas organizaciones humanitarias e instituciones internacionales, como Amnistía Internacional o la Unión Europea, han pedido que no se le ajusticie. En su favor han llegado a interceder el expresidente Jimmy Carter y el propio papa Benedicto XVI. A las puertas del juzgado en que se ha celebrado la audiencia, decenas de manifestantes han mostrado pancartas en las que se leía: "Yo también soy Troy Davis".
http://www.elpais.com/articulo/internacional/condenado/muerte/EE/UU/pide/clemencia/dias/ejecucion/elpepuint/20110919elpepuint_16/Tes
http://www.elpais.com/articulo/internacional/condenado/muerte/EE/UU/pide/clemencia/dias/ejecucion/elpepuint/20110919elpepuint_16/Tes
CIUDADANO
Persona que vive consciente y libremente en una sociedad democrática.
Esto implica que tiene una serie de derechos y deberes, recogidos en la legislación.
Los derechos son el reconocimiento y la custodia por parte del Estado de sus derechos humanos.
Los deberes son la presencia activa en los procesos de convivencia de tal modo que se colabora responsablemente en el mantenimiento y la mejorar de los grandes valores de la la vida en común a nivel local, nacional, regional y universal:
la paz,
la libertad,
la justicia,
la cohesión social
y la solidaridad entre las personas, los pueblos y las culturas.
Sin ciudadanos activos y responsables no es posible el cuidado, el respeto y la realización de los derechos humanos.
No se es ciudadano responsable automáticamente.
Hay que querer: compromiso
Hay que poder: educación y estado social y de derecho.
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