¿Por qué te agrada tanto hablar y tan poco escuchar?
Andas siempre fuera de ti, y rehúsas regresar a ti.
El que enseña de verdad está adentro.
En cambio, cuando tú tratas de enseñar, te sales de ti mismo y andas por fuera.
Escucha, primero, al que habla adentro y, desde dentro, habla después a los que están fuera.
San Agustín, Comentarios a los Salmos, 139,15.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios serán moderados. No se admite ningún comentario anónimo.